miércoles, 15 de junio de 2011
miércoles, 18 de mayo de 2011
¿Se hace un buen uso de la política?

Ahora que estamos hablando de cómo se organiza una cuidad, la globalización, la política, y que valores se debe tener en cuenta para el bienestar general e individual de los ciudadanos, creo que esta noticia es buena analizarla en este momento.
Con la globalización de los medios de comunicación, hemos podido observar todas las revoluciones y conflictos con el gobierno que se están teniendo en muchos países, de todos los rincones del planeta. Ahora esta ocurriendo en nuestro país. El pueblo se ha echado a las calles a reclamar una democracia real, una política real, en la que el bienestar de todos los ciudadanos sea el objetivo principal del gobierno, de todas aquellas personas que hemos elegido para que nos representen. Este movimiento es el del 15M Y después de ver esto, ¿realmente se está haciendo un uso correcto de la política? ¿existe la democracia o se ha alejado ya tanto del modelo utópico, que simplemente es una triste ilusión?
Estas son las preguntas que se plantean estos ciudadanos. Parece que los políticos se han olvidado que están ahí por nosotros, que el pueblo es quien gobierna a los políticos, no al revés.
Lo más interesante de la noticia, es que no es una manifestación como las que ya ha habido en muchas ocasiones frente a un partido, a una ideología o a una medida de un partido. No. Esta vez, ni siquiera es una protesta al Gobierno, es una protesta a la política, al sistema político, a como se lleva a cabo y de que manera nos afecta. Ellos mismos afirman que no representan a ningún partido, y entre las pancartas observamos personas de todas las ideologías, de todos los estilos, de todos los países, pero todos ciudadanos que quieren un cambio, y lo exigen. Porque el concurso de popularidad en el que se ha convertido las elecciones, en esta época lo observamos mejor que nunca, ya se ve demasiado. Me abruma mucho este movimiento, me llena de orgullo y me uno totalmente a sus demandas, por que es un símbolo de unión y de conciencia ciudadana. Cuando la democracia parecía dormida, el pueblo se levanta y vuelve a hacerse dueño de lo que siempre le ha pertenecido, el poder.
Los políticos en cambio, en vez de sentirse orgullosos de estas protestas, y avergonzados principalmente al hacer un repaso de sus actos, se han dedicado a decir que su partido oponente es el responsable de estas protestas. Es ya ridículo. Me parece tan hipócrita, incluso inmaduro. En vez de pararse a pensar en lo que simboliza esto, busca excusas y acusaciones para utilizarlo para su campaña. Lo que han olvidado, es que si el pueblo es quien habla, y ellos quien no los escuchan, ¿quién les vota? ¿ellos se votarían?.
Los medios de comunicación, la mayoría directamente relacionados con una ideología, lo único que han destacado, es la apariencia de muchos de los manifestantes, llamándolos porreros y hasta "guarros", para tacharlos así de que su criterio y sus quejas no son de importancia y valor. Es totalmente anti-periodístico.
Les deseo mucha suerte a todos estos ciudadanos, a los que me uno como ciudadana, y hago una llamada a los políticos de reflexión y que asuman su papel, como representantes del pueblo, y no como agresores de este.
lunes, 9 de mayo de 2011
La Historia de las Cosas.
Este vídeo impresiona mucho cuando lo vemos. Si pensamos de donde proceden los objetos que nos rodean. Vamos a una tienda y por un módico precio nos lo llevamos a casa y ya está. Eso es lo único que sabemos. Por eso este vídeo impacta tanto, porque nos dice la verdad de lo que ocurre antes y después de comprarlo. Tras conocer este hecho nos damos cuenta de lo que controla el dinero la vida de las personas, incluso se antepone a nuestra salud, a nuestro bienestar, y a nuestros derechos. Incluso a nuestro planeta y a otras personas y seres vivos. Por que antes de que lo viésemos, todos sabíamos que en muchas partes del mundo, en lugares más pobres donde la justicia no llega, personas estaban siendo explotadas por conseguir un salario mísero. Eso es una realidad que todos conocemos y no hacemos nada, y encima hay gente que se sigue indignando porque estas personas quieran venir a nuestro país buscando un trabajo digno y exigiendo los derechos que le pertenecen, por sólo el hecho de ser personas.
Esta cadena de producción no sólo afecta a las personas, como ya hemos dicho. Otro gran problema es la contaminación que produce. Miles de áreas naturales del planeta están siendo destruidas, y la atmósfera está cada vez más perjudicada. Todo esto provoca el conocido ya efecto invernadero, y afecta a nuestra salud y al del planeta.
Después de saber todo lo que está afectando la cadena de producción de nuestras cosas, es normal que nos enfademos. Aunque pensemos que no, se puede hacer algo, si cambiamos el sistema de como funcionan las cosas, sistema que nosotros mismos creamos hace mucho tiempo y que se ha convertido en la base de nuestra economía, y de nuestras vidas.
Parece difícil, pero podemos empezar haciendo cosas más pequeñas: reciclando, comprando cosas cuando las necesitemos, y que estén hechas de materiales ecológicos.
Tendríamos que reflexionar sobre lo que afecta también a la sociedad: acentuando las diferencias entre las personas. Las personas consumistas se sienten desgraciadas cuando no pueden comprar el objeto o la experiencia deseados, pero cuando lo consiguen se sienten igualmente insatisfechas y defraudadas.
Tenemos que pararnos a pensar sobre si esto vale la pena, el consumismo no es un modo adecuado ni inteligente de lograr la felicidad. Es injusto, insolidario y deshumanizador tanto respecto a esa parte de la humanidad que no tiene acceso a bienes y servicios como con respecto a las generaciones futuras, que se encontraran con una naturaleza agotada y contaminada por las ansias consumistas de sus predecesores.
martes, 3 de mayo de 2011
La noticia de todos los informativos. Bin Laden ha muerto.
Ayer sólo hubo un tema de conversación en todos los rincones del planeta, la muerte de Osama Bin Laden. En todo el planeta, especialmente en Estados Unidos, se celebra la muerte del líder del grupo terrorista de Al Qaeda. Millones de banderas americanas se alzaron en la zona cero con el grito de: "Bin Laden ha muerto, por fin justicia". Una muestra más, de que el dolor del mayor atentado terrorista de nuestro tiempo el 11 de Septiembre de 2001, aún es una herida abierta en los corazones de todas las personas, y sobretodo, de los familiares de las víctimas. Como todo el mundo conoce la noticia no voy a pararme en explicar lo que ha ocurrido y como. A mi la muerte de Bin Laden no me produce ningún dilema moral si soy sincera, aunque esté mal decirlo, ya que se trata de la muerte de un ser humano. Pero lo que me disgusta de esta situación es la forma en la que se llevo a cabo la operación. Me parece brutal, e incluso terrorista, como las fuerzas armadas de EE.UU entraron en su refugio y aniquilaron tanto a él como a su familia. Personalmente, tacho la acción de terrorista.
También queda la polémica sobre si esto ha ocurrido realmente, ya que el cadáver quedó en posesión de EE.UU, y todavía no han dado pruebas sobre la existencia de dicho cuerpo. Según los medios de comunicación fue arrojado al mar y por tanto, no tuvo la sepultura típica de dicho país.
En ningún momento defiendo ni justifico ninguna de las acciones del jefe terrorista, ni como ya he dicho, no me presenta ningún dilema moral su muerte. Lo que realmente me preocupa, incluso me da miedo, es saber que un país como EE.UU tiene el suficiente poder como para llevar acabo este tipo de operación, sin consultarlo con ninguna fuerza internacional, llevándolo en secreto y guiándose solo por su criterio y por su juicio. ¿Quiénes son ellos para decidir el valor de la vida de una persona, incluso aunque sea el terrorista más cruel del siglo XXI? Muy diferente fue las medidas que se tomaron en 2006 con Sadam Husein, quién fue capturado y tras un juicio, condenado a pena de muerte. No apoyo la pena de muerte, la vida de nadie vale más que otra, ni podemos decir cuanto. Aunque esto presenta un debate, ya que se tratan de monstruos culpables de la muerte de miles de personas. ¿Dónde está la línea? ¿Quién decide? ¿Podemos permitirle a EE.UU este tipo de acciones, este poder, y que sigan jugando a ser dioses?
jueves, 28 de abril de 2011
La Ola (Die Welle)

Dennis Gansel, Alemania, 2008.
Durante un proyecto semanal, el profesor Rainer Wenger enseña a los estudiantes de su clase el tema de la autocracia como forma de gobierno. El profesor enseña a sus alumnos como funcionan las dictaduras, y ante la seguridad de los alumnos de que en Alemania no podría darse de nuevo una dictadura como ocurrió con los nazis, decide hacer un experimento para demostrarles lo fácil que es manipular a las masas. Crean una especie de "club", un movimiento, con su propia vestimenta (camisas blancas), saludo y símbolo. Los alumnos empiezan a ilusionarse con la idea, con el sentimiento de comunidad y unión al pertenecer todos al mismo movimiento, incluso comienzan a excluir y discriminar a las personas que no participan en él y que se oponen. El experimento se va de las manos, y se convierte en una especie de autocracia, en el que el propio profesor es el líder. Al darse cuenta de la situación, Rainer les abre los ojos y les hace ver en lo que se esta convirtiendo La Ola. Todos reaccionan, y se dan cuenta de que sí podría ocurrir, aunque algunos pagan un precio muy grande.
No es la primera vez que veo esta película. Me gustó mucho y creo que envía un mensaje muy claro.
Aunque pensamos que las dictaduras ya no tienen cabida en nuestra sociedad, todavía debemos reflexionar al respecto. Una autocracia no es solamente una persona que da un golpe de Estado y sube al poder a la fuerza. Como refleja la película, un movimiento como este puede llegar a la autocracia. Sobretodo entre los adolescentes creo yo, ya que por los cambios y sentimientos propios de la edad, el sentimiento de pertenecer a un grupo, es algo que todos buscan y da seguridad, por eso creo que son más fáciles de manipular.
No es que crea que los movimientos ideológicos o club sociales estén mal, ese sentimiento de unión no es algo malo. Creo que para poder evitar que un movimiento como empezó a ser La Ola se convierta en una autocracia, ese movimiento debe tener como valores el respeto y la tolerancia, se deben respetar a las demás personas que no pertenezcan a él y las opiniones que puedan tener al respecto. Así evitaremos el extremismo y la discriminación. Es importante no imponer nuestras ideas a los demás y respetar el derecho de expresión de las demás personas, así seremos más libres y podremos convivir juntos, con nuestras diferencias el mundo será más interesante.
Respondiendo a la pregunta que se plantea en la película: Sí puede darse una dictadura en Alemania, y en cualquier país del mundo. Las personas somos muy influyentes y manipulables, sobretodo los adolescentes, como he dicho anteriormente. Por ello debemos pensar por nosotros mismos y no dejarnos llevar por falsas promesas. En conclusión, insisto en la reflexión y el análisis de nuestra sociedad constante, para poder evitar estos sucesos y mejorarla.
martes, 5 de abril de 2011
Reflexión sobre una lectura: "¡Indignaos!"
Mi reflexión trata sobre el libro de Sthéphane Hessel: "¡Indignaos!"
Me leí este libro el viernes pasado, y ya lo he releído dos veces. Me parece un libro imprescindible para la edad que me toca vivir, para las preguntas que suelen rondarme, que gracias a este libro han tenido respuesta y me han hecho ver el mundo desde otra perspectiva.
Tengo 16 años y vivo rodeada de chicos y chicas de mi edad que saben como se llama el Presidente por las parodias que ven el youtube, y cre
o que este libro es una gran ayuda. La gente no se interesa por la política, no quieren política, no saben lo que es, y para justificarse dicen que no les gusta. En el mundo tiene que haber política, es imposible un mundo sin ella. El peor enemigo que tiene la sociedad, desde mi perspectiva y al parecer desde la perspectiva del autor, es la indiferencia hacia esta. Con esto no quiero decir, y creo que él tampoco, que todos debemos afiliarnos a un partido y hacernos ministros y ministras. Para mí, lo que quiere decir es que no podemos quedarnos indiferentes hacia nuestro mundo, nuestra vida y nuestro futuro; indiferentes a pensar y preguntarse si esto funciona. Esto es algo real, que está ocurriendo. La gente no está interesada en ella, ni los propios políticos lo están.
o que este libro es una gran ayuda. La gente no se interesa por la política, no quieren política, no saben lo que es, y para justificarse dicen que no les gusta. En el mundo tiene que haber política, es imposible un mundo sin ella. El peor enemigo que tiene la sociedad, desde mi perspectiva y al parecer desde la perspectiva del autor, es la indiferencia hacia esta. Con esto no quiero decir, y creo que él tampoco, que todos debemos afiliarnos a un partido y hacernos ministros y ministras. Para mí, lo que quiere decir es que no podemos quedarnos indiferentes hacia nuestro mundo, nuestra vida y nuestro futuro; indiferentes a pensar y preguntarse si esto funciona. Esto es algo real, que está ocurriendo. La gente no está interesada en ella, ni los propios políticos lo están.Por esto, me ha gustado mucho este libro. Este libro es una llamada a los jóvenes, hay miles de razones por las que indignarse en este mundo, miles de cosas que no permiten que nos quedemos sentados observando sin hacer nada. Hay que enfadarse, hay que darse cuenta de los fallos de nuestra sociedad y pensar que somos el futuro, y nosotros seremos los dueños de este mundo y tenemos una responsabilidad. Pero claro, ¿que hacemos con esta indignación? (por que hay que hacer algo con ella). También hay que pensar como utilizarla. El autor opta por la acción pacífica y política para resolver los conflictos, algo con lo que estoy totalmente de acuerdo y me ha servido para reflexionar sobre la entrada de mi blog anterior. Nos da muchos ejemplos para que pensemos, la guerra de Argelia...etc, aunque mi preferido es el de Palestina. También cuenta con citas de diferentes filósofos y personajes históricos que nos sirven de guía.
En conclusión, os animo a todos a leerlo, es un libro muy pequeño pero que en su interior están los pasos para construir nuestro mundo y acabar con la indiferencia.
Me despido con las mismas palabras que utiliza en autor en su obra: «CREAR ES RESISTIR, RESISTIR ES CREAR»
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