miércoles, 9 de mayo de 2012

Nociones, temas y contextualizaciones.

Después de estos nueve meses de curso, de todo lo que hemos pasado y aprendido, creo que es hora de hacer una valoración general. A medida que el curso iba avanzando, descubríamos nuevas teorías, nuevos puntos de vista, nuevas imágenes y esquemas de qué somos nosotros, nuestra vida y nuestra existencia. Ahora que nos paramos a ver todo el recorrido desde fuera, vemos las barbaridades y lo enorme de las cosas que nos hemos aprendido, lo que significaban esas afirmaciones que con el estrés del examen a veces ni teníamos tiempo de pararnos a meditarlas. La importancia de cada uno de los temas que abordaban cada una de esas reflexiones y como afectaron a nuestro mundo. Platón, San Agustín, Descartes, Kant, Nietzsche y Sartre... Cada uno en una esquina y cada uno rompiendo el pensamiento que había formulado el anterior, que en la mayoría, era el trabajo de toda su vida. Ahora, y sin dejarnos deslumbrar por la novedad, pensamos cuál ha sido con el que más nos hemos identificado. Si tuviera que quedarme con algo sería con la organización política de Platón, la educación no-sexista que planteaba, las cavernas y los carros alados. Con el "si me engaño, existo" de San Agustín, con el que empezaríamos las famosas citas de los filósofos. Con la duda de Descartes, y su "método científico" para sacar ideas verdaderas, con el cual cada persona podía ser filósofo si lo seguía. Con Kant empieza la mayor dificultad en la filosofía, desde mi punto de vista, algo que no se llega a entender nunca del todo, ni siquiera Kant. La muerte de Dios anunciada por Nietzsche, que rompe con todo y desafía todo lo que conocíamos sobre filosofía, donde el ser humano vuelve a tener protagonismo. Por último, la libertad y ateísmo sartreano, del que más me quedo, y no sólo por que sea el último. Una filosofía que podría ser vista como una corriente psicológica y que aunque se malinterprete con el pesimismo que puede fomentar, yo la veo más como todo lo contrario, que incita a la auto-superación y al positivismo diario, a pesar de la época en la que se plantearon estas ideas. Después de todas estas teorías y de conocer a cada uno de ellos, muchos entendemos su triunfo en lo sentimental a pesar de que ninguno fuera muy "agraciado". Y estoy segura de que más de uno ha pensado: "¿Y si él supiera que después de tantos siglos siguen estudiando lo que un día dijeron?"

miércoles, 28 de marzo de 2012

El vitalismo de Nietzsche


La filosofía vitalista de Nietzsche tiene como objetivo afirmar la vida, exaltar los valores genuinamente vitales y celebrar la alegría de vivir, que no es más que resaltar por encima de todo la "voluntad del poder" (el instinto, la intuición, la fuerza creadora...) Esta afirmación vitalista choca con la cultura predominante en Occidente, que presenta la vida humana como una realidad de segundo orden, provocando una situación de desorientación, el nihilismo. El aspecto positivo de éste es la construcción de unos nuevos valores, propios de un hombre nuevo: el superhombre. El paso del hombre al superhombre supone el paso por tres estadios: "el camello", que carga con el peso de los valores tradicionales; "el león", gran negador, nihilista; "el niño", que se libera de los prejuicios para elaborar los nuevos valores que supondrán la exaltación de lo vital, con la fórmula del "eterno retorno".Para Nietzsche la filosofía es arte, una sabiduría trágica, una mirada que penetra en la lucha originaria de los principios antagónicos Dionisos y Apolo, una visión de lucha eterna entre unidad e individualidad. Esta filosofía supone la crítica radical a toda la cultura occidental: su moral, su religión, su ciencia , su filosofía.

Primero, critica la moral, que considera antinatural. La moral tradicional tiene su fundamento en el platonismo y su distinción entre el mundo sensible y el mundo inteligible, repetida por el cristianismo. El más allá salvador establece unas normas de conducta que aniquilan los instintos vitales del hombre. Esas normas le no dejan vivir esta vida y han sido impuestas por aquellos que no son capaces de soportarla. Critica la imposición de los valores que no vienen del hombre sino del Dios que han inventado y que, en realidad, no existe porque no hay nada fuera del mundo que le imponga al hombre una determinada naturaleza. Por esta razón, Nietzsche critica la metafísica tradicional, que supone el desprecio y el juicio negativo sobre este mundo, y la sobrevaloración del "inventado", el mundo inteligible. El vitalismo de Nietzsche es una alternativa a la ontología tradicional porque en ella se concibe al ser como fijo e inmutable mientras que , para Nietzsche, no existe más realidad que ésta: cambiante y contingente. La división del mundo en sensible e inteligible surge por el miedo del hombre al cambio y la multiplicidad que hacen problemática la explicación de la realidad. La creación del mundo inteligible tiene su fundamento en los conceptos. Pero el problema aparece cuando los tomamos, no como una interpretación de la realidad, sino como la realidad misma.

Frente al racionalismo y los conceptos, Nietzsche propone el arte, la metáfora, como método adecuado para representar la realidad, porque permiten múltiples perspectivas y significados que ponen de manifiesto la riqueza y multiplicidad irreductible de la vida . Pero Nietzsche se refiere al arte dionisiaco que ama a la vida. El autor critica a las ciencias positivistas porque reducen la realidad a lo cuantitativo y desprecian la individualidad de las cosas. Considera que estas ciencias se comportan como una nueva moral defendiendo la supremacía de la verdad. La ciencia es la nueva religión en la época moderna y es un arma que utiliza el poder para someter al individuo.

En definitiva, la muerte de Dios es la culminación del nihilismo, la afirmación radical de la vida que se expresa en la idea del eterno retorno y se realiza en la figura del superhombre y en la afirmación de los valores dionisíacos, fruto de la voluntad de poder. Esto supone para el hombre el acceso a una situación casi sagrada, a un estado de lucidez y plenitud reservado a los dioses.


jueves, 16 de junio de 2011

Reflexión de la carta del jefe indio.

Hace unos meses leímos en clase la carta que escribe un jefe indio al presidente de los Estados Unidos allá por 1854.
En esta carta el jefe indio dice unas palabras muy valiosas sobre la naturaleza que nos rodea y nos da qué pensar sobre la forma que tenemos de vivir en ella.
La carta es escrita debido a que el presidente de los Estados Unidos quería comprar la tierra en la que viven los indios dejándoles "espacio para vivir". Tras esta oferta el jefe indio contesta con una reflexión muy buena que es: ¿Cómo podéis vender el cielo, el calor de la tierra?, a lo que continua explicando al presidente lo importante que es para ellos la naturaleza y lo insignificante que es para nosotros.
El jefe indios explica que ellos tratan a la tierra como su familia, dan las gracias a la tierra y a los ríos por alimentarles y permitir que sigan con vida, el hombre blanco simplemente conquista esa tierra, extrae lo que le interesa de ella y la deja. Añade, que los muertos del hombre blanco, tras su muerte olvidan lo que la tierra les ha dado, los muertos de las tribus indias no, ya que consideran a la tierra su madre, ellos forman parte de ella y ella forma parte de ellos.
Entiende que el hombre blanco no comprenda su forma de vivir, ya que a ellos les da igual un lugar de la tierra que otro, pero a las tribus indias no. Ellos disfrutan de cada lugar de la tierra y respetan a sus animales, sus paisajes, su naturaleza..
Así el jefe indio dice que considerará la oferta americana, pero que igualmente aunque la rechazase el hombre blanco entraría con sus armas por la fuerza y los expulsaría de su hogar.
Finalmente acaba diciendo que pase lo que pase, aunque el hombre blanco se crea el dueño de la tierra, no lo podrá ser.
Y acaba con la carta con una frase de mucha importancia:
¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia....

miércoles, 18 de mayo de 2011

¿Se hace un buen uso de la política?


Ahora que estamos hablando de cómo se organiza una cuidad, la globalización, la política, y que valores se debe tener en cuenta para el bienestar general e individual de los ciudadanos, creo que esta noticia es buena analizarla en este momento.
Con la globalización de los medios de comunicación, hemos podido observar todas las revoluciones y conflictos con el gobierno que se están teniendo en muchos países, de todos los rincones del planeta. Ahora esta ocurriendo en nuestro país. El pueblo se ha echado a las calles a reclamar una democracia real, una política real, en la que el bienestar de todos los ciudadanos sea el objetivo principal del gobierno, de todas aquellas personas que hemos elegido para que nos representen. Este movimiento es el del 15M Y después de ver esto, ¿realmente se está haciendo un uso correcto de la política? ¿existe la democracia o se ha alejado ya tanto del modelo utópico, que simplemente es una triste ilusión?
Estas son las preguntas que se plantean estos ciudadanos. Parece que los políticos se han olvidado que están ahí por nosotros, que el pueblo es quien gobierna a los políticos, no al revés.
Lo más interesante de la noticia, es que no es una manifestación como las que ya ha habido en muchas ocasiones frente a un partido, a una ideología o a una medida de un partido. No. Esta vez, ni siquiera es una protesta al Gobierno, es una protesta a la política, al sistema político, a como se lleva a cabo y de que manera nos afecta. Ellos mismos afirman que no representan a ningún partido, y entre las pancartas observamos personas de todas las ideologías, de todos los estilos, de todos los países, pero todos ciudadanos que quieren un cambio, y lo exigen. Porque el concurso de popularidad en el que se ha convertido las elecciones, en esta época lo observamos mejor que nunca, ya se ve demasiado. Me abruma mucho este movimiento, me llena de orgullo y me uno totalmente a sus demandas, por que es un símbolo de unión y de conciencia ciudadana. Cuando la democracia parecía dormida, el pueblo se levanta y vuelve a hacerse dueño de lo que siempre le ha pertenecido, el poder.
Los políticos en cambio, en vez de sentirse orgullosos de estas protestas, y avergonzados principalmente al hacer un repaso de sus actos, se han dedicado a decir que su partido oponente es el responsable de estas protestas. Es ya ridículo. Me parece tan hipócrita, incluso inmaduro. En vez de pararse a pensar en lo que simboliza esto, busca excusas y acusaciones para utilizarlo para su campaña. Lo que han olvidado, es que si el pueblo es quien habla, y ellos quien no los escuchan, ¿quién les vota? ¿ellos se votarían?.
Los medios de comunicación, la mayoría directamente relacionados con una ideología, lo único que han destacado, es la apariencia de muchos de los manifestantes, llamándolos porreros y hasta "guarros", para tacharlos así de que su criterio y sus quejas no son de importancia y valor. Es totalmente anti-periodístico.
Les deseo mucha suerte a todos estos ciudadanos, a los que me uno como ciudadana, y hago una llamada a los políticos de reflexión y que asuman su papel, como representantes del pueblo, y no como agresores de este.

lunes, 9 de mayo de 2011

La Historia de las Cosas

La Historia de las Cosas.

Este vídeo impresiona mucho cuando lo vemos. Si pensamos de donde proceden los objetos que nos rodean. Vamos a una tienda y por un módico precio nos lo llevamos a casa y ya está. Eso es lo único que sabemos. Por eso este vídeo impacta tanto, porque nos dice la verdad de lo que ocurre antes y después de comprarlo. Tras conocer este hecho nos damos cuenta de lo que controla el dinero la vida de las personas, incluso se antepone a nuestra salud, a nuestro bienestar, y a nuestros derechos. Incluso a nuestro planeta y a otras personas y seres vivos. Por que antes de que lo viésemos, todos sabíamos que en muchas partes del mundo, en lugares más pobres donde la justicia no llega, personas estaban siendo explotadas por conseguir un salario mísero. Eso es una realidad que todos conocemos y no hacemos nada, y encima hay gente que se sigue indignando porque estas personas quieran venir a nuestro país buscando un trabajo digno y exigiendo los derechos que le pertenecen, por sólo el hecho de ser personas.
Esta cadena de producción no sólo afecta a las personas, como ya hemos dicho. Otro gran problema es la contaminación que produce. Miles de áreas naturales del planeta están siendo destruidas, y la atmósfera está cada vez más perjudicada. Todo esto provoca el conocido ya efecto invernadero, y afecta a nuestra salud y al del planeta.
Después de saber todo lo que está afectando la cadena de producción de nuestras cosas, es normal que nos enfademos. Aunque pensemos que no, se puede hacer algo, si cambiamos el sistema de como funcionan las cosas, sistema que nosotros mismos creamos hace mucho tiempo y que se ha convertido en la base de nuestra economía, y de nuestras vidas.
Parece difícil, pero podemos empezar haciendo cosas más pequeñas: reciclando, comprando cosas cuando las necesitemos, y que estén hechas de materiales ecológicos.
Tendríamos que reflexionar sobre lo que afecta también a la sociedad: acentuando las diferencias entre las personas. Las personas consumistas se sienten desgraciadas cuando no pueden comprar el objeto o la experiencia deseados, pero cuando lo consiguen se sienten igualmente insatisfechas y defraudadas.
Tenemos que pararnos a pensar sobre si esto vale la pena, el consumismo no es un modo adecuado ni inteligente de lograr la felicidad. Es injusto, insolidario y deshumanizador tanto respecto a esa parte de la humanidad que no tiene acceso a bienes y servicios como con respecto a las generaciones futuras, que se encontraran con una naturaleza agotada y contaminada por las ansias consumistas de sus predecesores.